Muhammad (PyB)

El Mensajero de Allah

El Mensajero es Muhammad bin Abdillah bin Abdul Muttalib bin Hashim, y Hashim de la tribu de Quraish, Quraish de los árabes y los árabes son descendientes de Ismael hijo de Abraham, con ellos dos sea la paz.

Vivió sesenta y tres años de los cuales cuarenta fueron antes de comenzar la profecía, y veintitrés luego de ser designado como Profeta y Mensajero. Comenzó la revelación con la frase del Corán: "¡Lee!", y su misión como Mensajero al revelársele "Oh, tú [Muhammad] que te envuelves en el manto! Levántate y advierte [a los hombres]. Proclama la grandeza de tu Señor. Purifica tus vestimentas. Apártate de la idolatría. Y no des [a los hombres] para obtener un beneficio por ello. Sé paciente [ante las persecuciones de los idólatras] con fe en tu Señor." (74:1-7).

Se mantuvo exhortando al monoteísmo durante diez años, luego de este período tuvo lugar la Ascensión a los cielos y fueron prescriptas como obligatorias las cinco oraciones; en La Meca rezó tres años y luego le fue ordenado emigrar a Medina.

Cuando se estableció en Medina comenzaron las revelaciones de los preceptos obligatorios como el Zakat, el Ayuno, la Peregrinación, el llamado a la oración, ordenar el bien y prohibir el mal, etc. Esta etapa duró diez años, luego falleció (P y B), pero su religión perduró.

El Islam confirma e indica todo lo que sea beneficioso y previene de todo lo pernicioso. Lo beneficioso es el Tauhid y todo lo que Allah ama y se complace; lo malo es la idolatría y todo lo que a Allah Le disgusta. El Islam fue revelado para toda la humanidad, por lo que todos deberían obedecerle, genios y humanos. El Mensajero de Allah Muhammad (P y B) fue el último del ciclo Profético. "Di: ¡Oh, hombres! Ciertamente soy el Mensajero de Allah para todos vosotros." (7:158). Y así Allah completó la revelación de Su religión: "Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión." (5:3)

El testimonio de que Muhammad es Mensajero de Allah (P y B) también implica no creer que tenga divinidad o poder alguno sobre la creación, ni siquiera derecho a ser adorado. El Profeta ( fue un siervo y Mensajero, no debe ser adorado, ni desmentido, no podía beneficiarse ni impedir las desgracias para sí mismo ni para nadie.

Jesús hijo de María (AS) albrició la llegada de Muhammad luego de él y lo llamó Ahmad, que es uno de los nombres del Profeta Muhammad (P y B).


Dice en el Sagrado Corán: "Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Allah, enviado a vosotros para corroborar la Torá y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí llamado Ahmad [Éste era uno de los nombres del Profeta Muhammad]. Pero cuando se les presentó con las evidencias, dijeron: ¡Esto es pura magia!" (61:6)