homeEl IslamCulturaIdioma ÁrabeMediaConózcanosVisítenosContacto compartir

¿Qué es Jutba?

jutbaLa Jutba es la disertación que realiza el sheij o el imam, antes de la oración del Yumu'a

Antes de la oración del día viernes al mediodía, por lo que para explicar más sobre la jutba debemos desarrollar brevemente el concepto del Salat ul Yumu'a(الصلاة الجمعة )

Dijo el Profeta de ALLAH (PyB)“El mejor día en el cual sale el sol es el viernes. En él fue creado Adán, e introducido en el paraíso; y el día del Juicio será el viernes”. 
Y también dijo:  “Hay en él una hora especial en que todo siervo de Allah, rezando, pide algo y Allah se lo concede". 

El viernes es un día de gracia, y fue especialmente consagrado por Allah (SWT) para que los musulmanes oren una oración especial. Esta oración es comunitaria y en una mezquita exclusivamente, a diferencia de las demás oraciones.

El elemento especial, y de gran importancia cultural y de orientación es la disertación previa a la oración del viernes la "Jutba" (الخطبة). En el momento en que el imam la desarrolla no se debe conversar sobre ningún asunto. 

Se recomienda a los creyentes la lectura del Corán y orar por el Profeta (PyB) antes que el imam suba al púlpito, para que se dispongan espiritualmente a fin de recibir la jutba; y está vedada toda conversación durante ese lapso. 

El imam debe expresarse preferentemente en lengua árabe clásica pero en estilo sencillo, o bien en el idioma del país o lugar. Pero la salutación y fórmulas iniciales deben ser siempre en árabe. 
Entre las reglas de la jutba, son importantes las siguientes:  Que el imam tenga la intención de pronunciar la disertación del viernes, que lo haga en forma clara y audible, y que se desarrolle inmediatamente antes de la oración. 

Los elementos de la disertación son, según el Imam Shafi'i, los siguientes: 
1. La alabanza a Dios. 
2. La inclusión de algun versículo del Corán.
3. La bendición al Profeta (PyB).
4. Orar por los creyentes.
5. La ensénanza, guía y orientación. 
La disertación consta de dos partes, y entre una y otra el imam se sienta brevemente para luego reanudarla, y de esta manera atrae la atención de los asistentes y es la sunnah.

Última Jutba

info


La Hipocrecía

Las Gracias son para Allah, Señor del Universo. Ha creado a los ángeles con pares de alas de dos, tres y cuatro. Él crea lo que le place. Doy testimonio que no hay dios fuera de Él; Quien no tiene copartícipes en su Reino y nada está oculto a Su vista. Doy testimonio que Su siervo Muhammad es Su Mensajero y sello de la profecía: el hombre con el corazón más puro y noble. Que la paz y la misericordia de Allah sean con él, su noble familia y discípulos, así como con todos aquellos que les siguen en el camino del Islam.

Prosiguiendo: Hermanos en el Islam: Es verdad que las enfermedades que presenta el ser humano son de dos tipos: espirituales y físicas -que Allah nos libre ambas-, y es cierto que de entre las más peligrosas de las enfermedades espirituales son aquellas asociadas con la hipocresía del corazón. Allah nos habla repetidas veces en Su Libro acerca de este mal del alma al que lo llama “corazones enfermos”. Hace referencia a la hipocresía y se la describe en el Corán como una enfermedad que ataca al corazón del hombre. Ésta puede empezar de a poco y aumenta con el mal accionar de la persona. Todo creyente debe temer esta enfermedad espiritual. Dijo el sabio Al-Hasan Al-Basri: “El verdadero creyente teme esta enfermedad, sin embargo el hipócrita es quien se siente ‘seguro’ que nunca acabará con él”. Es por eso que se les veía a los compañeros del Profeta -que Allah se complazca de ellos- en verdadera y real preocupación de que la hipocresía tenga entrada a sus corazones. Uno de nuestros primeros predecesores en la Fe (salaf) dijo: “Llegué a conocer a casi treinta de quienes fueron compañeros del Mensajero y todos ellos temían que les haya tocado la hipocresía. Ninguno de ellos se atrevía a decir que era un creyente”. Es de asombrarse que un hombre tan correcto y piadoso como lo fue Omar ibin Al-Jattáb -que Allah se complazca de él- temía haber caído en la hipocresía. Omar era un hombre que, como lo informó el Mensajero -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, cada vez que salía y tomaba su camino, el Demonio tomaba otro. Omar fue albriciado con el Paraíso por boca del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Varias aleyas del Sagrado Corán descendieron después de que Omar se pronuncie sobre ese asunto y solía ser en conformidad con su opinión. Es decir, que fue un discípulo único, de mucho conocimiento y de fe férrea, sin embargo, temía a esta enfermedad que puede atacar al corazón del hombre. Omar solía decir: “Contabilícense a ustedes mismos antes de que sean contabilizados (ante Dios)”.

Es conocido cuando el Mensajero -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- le informa a uno de sus compañeros (Hudhaifa ibin Al-Iamán) cuales eran los hipócritas de Medina, confiando en él este secreto. Omar ibin Al-Jattáb fue a verlo y le dijo: “Que Allah sea testigo de lo que dices: ¿acaso el Mensajero de Allah me ha nombrado de entre los hipócritas?” Le dijo: "¡No! y no volveré a decir nada a nadie en este respecto". Ese es un ejemplo de fe y creencia de un hombre que constantemente se veía en peligro de que algún mal pudiese contaminar su alma y de morir enfermo de corazón. ¡Qué diremos nosotros que estamos tan lejos de llegar a la fe y obras buenas de alguien como el buen califa guiado Omar! Vivimos en un mundo lleno de corrupción en todo sentido, donde el interés material es lo primero y más importante para la mayoría de quienes nos rodean. La esperanza en la otra vida y obrar para tal es ahora una señal de “religiosidad obsoleta” e “innecesaria” frente a las “grandes demandas” de la vida cotidiana. Cada vez más y más se escuchan discursos en contra de la religión y la mayoría de veces contra el Islam en particular. Discursos llenos de pensamientos hipócritas que pretenden burlarse de ésta forma celestial de vida única e incomparable… Ya existían hipócritas en el tiempo del Mensajero -la paz sea con él-, no obstante ahora pareciera que se han multiplicado por cientos de miles. ¡Qué Allah nos proteja de caer en la incredulidad! Siervos de Allah: este gran mal, la hipocresía, es sin duda, el cáncer de nuestros tiempos. Ataca por donde el hombre menos lo espera y traiciona en donde éste ha puesto su confianza. La hipocresía castiga nuestra esperanza y trae consigo calamidades catastróficas e inimaginables a nivel personal y colectivo.

Puede llegar a destrozar a la nación del Islam y dejarla débil, desprotegida. El enemigo se aprovecha de los hipócritas y logran vencer a los musulmanes a través de ellos. En el pasado se derramó sangre de gente piadosa y honorable por causa de esta gente enferma del corazón. Un ejemplo de ello: el tercer califa Othmán ibin ‘Affán -que Allah se complazca de él-, quien fue asesinado por un grupo de supuestos ‘musulmanes’ que le acusaron de incrédulo. Luego esta misma gente procuró sembrar discordia entre los compañeros del Profeta hasta que lograron dar pie a enfrentamientos armados (alusión al acontecimiento entre Ali ibin Abi Taleb y Mu’awiah ibin Abi Sufián). Siempre han sido los hipócritas quienes han enemistado a los musulmanes unos contra otros. Siervos de Allah: Es verdad que los hipócritas en muchas ocasiones han logrado salirse con las suyas y han logrado evadir tener que rendir cuentas ante la justicia de este mundo; sin embargo nunca podrán escapar la Justicia Divina que les espera en la otra vida. Allah Altísimo menciona en Su Libro: [El día en el que los hipócritas y las hipócritas les digan a los creyentes: esperad que nos podamos iluminar con vuestra luz (ya que donde han resucitado estará oscuro). Se les dirá: volveos sobre vuestros pasos y buscad vosotros mismos una luz; y quedarán separados por un muro que tendrá una puerta tras la cual habrá misericordia, mientras que afuera, ante ella, estará el castigo. Y los llamarán: ¿Acaso no estuvimos con vosotros? Dirán: Sí, pero (luego) os traicionasteis a vosotros mismos, esperando vanamente ilusiones y estuvisteis siempre en duda y seducidos con falsas esperanzas… así hasta que llegó la Orden de Allah. Os engañó el Seductor apartándoos de Allah. Así pues, hoy no se os aceptará ningún rescate, como tampoco se les acepta a los que se negaron a creer. Vuestro refugio (de la Ira de Allah) será el Fuego y éste se encargará de vosotros, ¡Qué mal destino!] 57:13,14,15. Segunda Jutbah Siervos de Allah: Sepan que la hipocresía es de dos tipos: 1. Hipocresía en la Fe (de la cual ya hemos hablado) y 2. Hipocresía en las obras. Esta última es aquella en la que la persona muestra una aparente devoción, piedad y bondad, no obstante oculta malicia, desobediencia y rechazo a las Leyes de Allah. Es decir, trata de embellecer su proceder y esconde la maldad de su corazón. Maquina junto a la gente de la fitna (tribulaciones en materia de Religión) contra los creyentes… ¡Qué mal es su accionar! La gente que tiene este tipo de hipocresía ordena el bien a los demás, pero él o ella no lo hacen. Se mienten así mismos. Su fin es conocido… el Profeta -la paz y bendiciones de Allah sean con él- nos lo informó en un hadiz: “En el Día de la Resurrección se traerá a un hombre y será arrojado al fuego. Luego sus intestinos se saldrán de sus entrañas y caminará en torno a ellos, como lo hace el asno alrededor del molino de piedra. La gente del Infierno se le acercará a preguntar nombrándolo: ¡Fulano! ¿Acaso tú no eras de los que recomendaban el bien y prohibían el mal? Dirá: Sí, pero ordenaba el bien y no yo lo hacía, prohibía el mal y lo practicaba”. (Bujari y Muslim) Los hipócritas tienen miles de caras. Se presentan con la que más les conviene ante diferentes circunstancias. Con los creyentes se comportan como tales, pero cuando están con los infieles les muestran simpatía y les dan la razón. Son como la arcilla pegajosa que toma diferentes formas y se viste de diferentes colores. Son lo peor de la creación. Nuestro Señor Altísimo nos habla de ellos en Su Libro: [Hay hombre que dicen: creemos en Allah y en el Último Día, pero no son creyentes.

Pretenden engañar a Allah y a los que creen, pero sólo se engañan así mismos sin darse cuenta. En sus corazones hay una enfermedad que Allah les acrecienta. Tendrán un doloroso castigo por lo que mintieron… y cuando se encuentran con los que creen les dicen: somos creyentes. Pero cuando se quedan a solas con sus demonios les dicen: estamos con vosotros y sólo nos burlábamos de ellos. Allah se burlará de ellos y los dejará vagar errantes, aumentándoles en extravío…] 2:8, 9, 10, 14,15. Nuestro Profeta advirtió de esa conducta, pues es narrado por Abu Huraira -que Allah se complazca de él- que el Mensajero de Allah -la paz y bendiciones de Allah sean con él- dijo: “Verás que de entre la peor gente ante Allah en el Día del Juicio Final serán los doble-cara. Solían ir unos con una cara y a otros con otra” (Bujari y Muslim).

Quiera Allah Todopoderoso librarnos de todos los tipos de hipocresía y actos disfrazados. Amén.



Descarga el archivo en PDF

Jutbas del 2017

jutba Ingresar

Jutbas del 2016

jutba Ingresar

Jutbas del 2015

jutba Ingresar

Jutbas del 2014

jutba Ingresar

Jutbas del 2013

jutba Ingresar

Jutbas del 2012

jutba Ingresar

Jutbas del 2011

jutba Ingresar

Jutbas del 2010

jutba Ingresar

Jutbas del 2009

jutba Ingresar

Jutbas del 2008

jutba Ingresar

Jutbas del 2007

jutba Ingresar

Jutbas del 2006

jutba Ingresar

Jutbas del 2005

jutba Ingresar

Jutbas del 2004

jutba Ingresar

Jutbas del 2003

jutba Ingresar

Jutbas del 2002

jutba Ingresar

mapEncuéntranos en Google Maps »

Av. Bullrich 55 (y Cerviño)
Ciudad Autónoma
de Buenos Aires

CP 1425

Tel: 05411-4899-1144/0201
Fax: 05411-4899-0960
Email: info@cciar.com
info@ccislamicoreyfahd.org.ar